Sevilla ya tiene su Torre inclinada tras subirse zoido a la Pelli

“Se le veía venir asín petadito, cargando pa la derecha… jarto de pan con queso y rabo de toro, con un hilo de tiramisú saliendo de la oreja… El muchacho es que llevaba meses en el ministerio ese de Madrid sin ver a los amigos y claro lo pusieron jincho a reventar, hasta las manillas, vamos…” Así describe Joseliqui, uno de los gorrillas de la torre Pelli, la reaparición de Juaninnasio Zoido, actual ministro del Interior grueso, hace unos días por el rascacielos hispalense.

“Juaninnasio venía más apretao que el pecho de un enano, se pilló el ascensor, echo una cabezaíta hasta el piso 26 y allí, en vez de sentarse en el despacho de adónde iba, le dio por asomarse a la ventana que da a la Giralda y toda la pesca, y sucedió lo inevitable…” cuenta Regina Depecho, capataz jefa de Caixabank y testigo de la inclinación de la Torre Pelli hacia la derecha, (la tradicional, la buena, la de siempre).

Los cimientos del edificio se escoraron al sufrir el irresistible contrapeso del ministro, que veía como casi cumple con sus pretéritos deseos de acabar con “esta Torre del demonio, insolente, capaz de lucir más alta que la sombra de Felipe González y Antonio Burgos juntas por muy alargadas que sean. Y eso no puede ser” Al serle preguntado por lo preocupante de la situación, Juaninnasio ni oso ni perezoso, respondía que se dejasen de rollo, que mucho más importante era la bronca que habían tenido Errejón y Terelu Campos hoy en el Congreso para que le vinieran con películas del Coloso en llamas. Los periodistas dieron la respuesta por buena y no preguntaron más hasta la hora de desayunar, pues nadie sabía en qué planta se daba el cafelito informativo con tostaíta de balde.

Los kioskeros de souvenirs de la ciudad están locos de contentos, puesto que desde esta misma mañana ya venden las figuritas de la torre inclinada de Pelli como si fueran botellines de Estrella del Sur, lo cual es muy bueno para la ciudad como todo lo que hace el partido Popular, según el ABESÉ y todo periodista que aprecie su nómina o su beca, si la tuviese.

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies