San Fernando se viene arriba con tanta tormenta eléctrica

El patrón  de Sevilla, San Fernando, no para de darnos sustos y alegrías. primero fue la cogetá que protagonizó en plena misa el día de sus santo hace unos años y ahora, la vuelta a la vida cual Frankestein de Marie Shelley, en esta última noche y tras la arremetida de unos rayos prodigiosos contra su urna de plata.

Y es que la tormenta eléctrica de anoche en Sevilla era la tercera consecutiva de esta semana, dejando cargadita de energía estática la catedral tras tanto fogonazo directo al pararrayos de a Giralda.  Las consecuencias cuasi terroríficas a la par que milagrosas, con tanto aparato eléctrico de voltaje desaforado son las de traer a la vida al bueno de San Fernando, aunque una mijita maltrecho después de tantos siglos, la verdad…

Los guardias jurado y testigos de tan singulares hechos acaecidos en la Capilla Real, han señalado que el santo patrón de Sevilla, el rey cristiano que en 1248 conquistó la muy leal e invicta ciudad de Sevilla, tras humillarla y derrotada con sus huestes como Dios manda, lo primero que hizo al abrir los párpados (o lo que le quede de ellos) y abrir la urna cual cabina de cacharrito de Feria, fue sacudirse el polvo de los bombachos y preguntar la hora a los estupefactos guardas.

El rey santo que mataba motos en el nombre de Dios y por España también mostró su preocupación por el asunto catalán tras dialogar brevemente con los seguratas y les preguntó dónde podía encontrar una taberna cerquita para devorar un ciervo  o lo que sea, ya que literalmente tenía un agujero en el estómago y más hambre que un caracol en un espejo.

PP y Ciudadanos, una vez enteradas del extraño fenómeno, andan como locas buscando al monarca resucitado para ficharle cuanto antes para sus respectivas causas en el frente común que sostienen contra la pérfida estelada, la ETA fenecida y la Venezuela nicaraguarizante que consume a los españoles de bien.

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